Biografía del Comandante Jefe del 433º Bón de la 109ª Brigada Mixta, Jerónimo Vida Romay

Diario Oficial del Ejército de 21 de junio de 1927, concediendo a Jerónimo Diario Oficial del Ejército de 21 de junio de 1927 concediendo a Jerónimo Vida la medalla de “Sufrimientos por la Patria”.

Diario Oficial del Ejército de 21 de junio de 1927,  concediendo a Jerónimo Vida la medalla de “Sufrimientos por la Patria”.

Jerónimo Vida Romay, nació en Doña Mencía (Córdoba), aproximadamente en 1898. Murió en 1980 en San Fernando (Cádiz), aunque fue enterrado en Moriles (Córdoba), cerca de un pueblo, Las Navas del Selpillar (Córdoba), donde vivió casi toda su vida.

Al comenzar la guerra en África, en julio de 1921, durante lo que se llamó “El Desastre de Annual”, Jerónimo, seguramente estando cumpliendo su servicio militar en el Regimiento de Infantería Melilla nº 59, durante uno de los episodios de los primeros días, fue hecho prisionero por el enemigo, el día 25 de julio de 1921, permaneciendo cautivo hasta el 31 de octubre del mismo año.

En 1927 era sargento del Regimiento de Infantería de Gravelinas nº 41 cuya guarnición se encontraba en África. En el Diario Oficial del Ejército de 21 de junio de 1927 se relata porqué el rey Alfonso XIII, con el informe positivo del Consejo Supremo de Guerra y Marina, le concede la medalla de “Sufrimientos por la Patria” de plata, tras haber escapado de su cautiverio en 1921.

Jerónimo Vida Romay con uniforme del Regimiento de Infantería Melilla nº 59.

Jerónimo Vida Romay con uniforme del Regimiento de Infantería Melilla nº 59.

Una vez iniciada la Guerra Civil, el 1 de enero de 1937, estando prestando su servicio en el Batallón de Montaña nº 4, lo ascendieron de alférez a teniente, y el 1 de marzo del mismo año, otra vez, “por necesidad del servicio”, a capitán. El 20 de Abril de 1937, se incorpora al 433º Batallón de la 109ª Brigada Mixta en Villena (Alicante). El 27 de abril, su unidad junto al batallón 434º, emprende la marcha en ferrocarril hasta el frente de Extremadura, concretamente hasta la población del Cabeza del Buey (Badajoz), donde ya continuaría durante el resto de la contienda. En enero de 1939 ocupa el cargo de jefe mayor del batallón 433º, cuyo puesto de mando estaba situado en Casa Mantequera (cerca de Talarrubias, Badajoz).

Tras la Guerra Civil, desde el año de 1939 estuvo encerrado en la cárcel de Porlier (Madrid), hasta el año de 1943 en que salió de la misma. Tras abandonar la reclusión plasmó en un extenso romance titulado “Los vencidos”, la épica guerrera de los combatientes republicanos en su lucha por la dignidad y libertad de un pueblo.

“Los vencidos”1

Con paso incierto y tardío

con la cabeza inclinada

con la mudez en sus labios

y la inconsciencia pintada

en sus demacrados rostros,

van dirigiendo su marcha

hacia las Villas y Aldeas

los vencidos en campaña.

Van andando sin andar

mirando sin mirar nada;

pensando sin discurrir

siendo sin ser. Concentrada

en ellos solo la idea

de llegar a su morada

para esconder allá dentro

el peso de su desgracia.

Para llorar como hombres;

para derramar las lágrimas

que ocultan en su interior

sus corazones abrazan.

Que no solamente lloran

las mujeres y los parias;

no sabemos si es más hombre

aquel que el llanto le falta

o el que al sentir un dolor

moral que le invade el alma

se consuela con el llanto

bendito aquel que derrama.

¡Allá van! Allá van los que luchan

con el valor y arrogancia

propio de los españoles

propio de la razón hispana.

¡Allá van! Allá van aquellos

que entre cascos de metralla

fueron cubiertos mil veces

en mil gloriosas batallas

sin que jamás conocieran

la indecisión en sus marchas,

combatiendo al enemigo

cuerpo a cuerpo, cara a cara.

¡Mirarlos! ¡Son ellos!

son los mismos que luchando

bajo un diluvio de balas

se lanzaron al asalto

de las trincheras formadas

en las líneas enemigas

cortando las alambradas

con los puños, con los dientes

porque herramientas les faltan.

¡Son ellos! Son los mismos.

Mirarles su tez tostada

por la pólvora y el humo

que el fragor de las batallas

hace derretir el plomo

que vomitaron las armas.

Son los mismos que enterrados

en escombros de las casas

surgen como catapultas

con los ojos como ascuas

combatiendo cuerpo a cuerpo

sin ceder una pulgada

del terreno conquistado

en una lucha enconada.

Son los mismos que cubiertos

con las sombras de las alas

de los pájaros de acero

que el enemigo enviara

despreciaron el torrente

de cascotes de metralla

que desde las altas nubes

en tromba les descargaban.

Son los mismos. Son los mismos

que en la noche oscura avanzan

a la luz del fogonazo

que se desprende del arma

que dispara el compañero

sin importarle las balas.

¡Mirarlos son ellos! Son ellos mismos

Pero… hoy ya no son nada.

Hoy encorvado su cuerpo

emprenden mudos la marcha

en busca de sus hogares

para ocultar su desgracia

¡Hoy sus filas están rotas!

¡Hoy su armamento les falta!

Hoy sus jefes prisioneros

en cárceles bien cerradas

no pueden darles consuelo

ni alentarlos con palabras

propias de un caso tan triste;

propias de las circunstancias.

¡Hoy son árboles caídos!

¡Hoy son abejas sin casas!

Hoy son la piedra angular

que en la calle está tirada

donde todo caminante

con ella tropezara.

¡Hoy son los vencidos en la guerra!

¡Hoy son los vencidos en campaña!

Hoy son el mísero rebaño

que Don Miguel de Cervantes explicara

y que lleno de furia y de coraje

destrozó el Quijote con su lanza.

¡Hoy son los vencidos! Sí los vencidos.

Hoy… ¡Son los parias!

Algunos ya van llegando.

Ya van llegando a sus casas

y un rincón apartado

de la mísera morada

se desploma al propio tiempo

que un niño de edad temprana,

le dice con la inocencia

más pura representada:

“Papá ¿Vienes de la guerra?

Mamá no quiere que vayas.

¡Quédate aquí con nosotros!

Porque dice que allí matan

A muchos hombres que son

Valientes como mi papá”

¿Y por qué no me has traído

sigue el niño con su charla,

una escopeta tan buena

como el hijo de la dueña de la casa

que dice que la guerra la ha ganado

porque ha sido muy valiente con las armas?

Porque yo hijo mío… ¡La he perdido!

De esto tú no entiendes nada.

En la guerra hay vencedores y vencidos

y a mí me ha tocado la desgracia

de pertenecer a los vencidos en la guerra

de pertenecer al grupo de los parias.

Pero… jamás fui un cobarde.

Jamás corrí a la desbandada.

Mi fusil se ponía rojo

de disparar tantas balas.

Y cuando ya cartuchos no tenía,

cuando ya mis municiones agotadas

me impedían luchar a tiro limpio

con mi machete, con mis puños a pedradas

combatía como sólo sabe hacerlo

el hombre que pertenece a nuestra raza.

 

1 La elaboración de la biografía del Comandante Jefe del 433º Bón de la 109ª Brigada Mixta, Jerónimo Vida Romay, y el acceso al texto del romance que compuso, ha sido gracias a la amabilidad de su nieto Jerónimo Vida.

 

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10 respuestas a Biografía del Comandante Jefe del 433º Bón de la 109ª Brigada Mixta, Jerónimo Vida Romay

  1. Pepe Vazquez dijo:

    Impresionante la biografia y me ha emocionado y estremecido el canto epico de la derrota. Gloria a los vencidos cuyos corazones rebosan amor y libertad, y cuya memoria tenemos el privilegio de honrrar y mantener viva.

    • Qué hay Pepe; a mi también me ha impactado la capacidad de transformar una derrota en un canto épico. Qué grandes hombres debieron ser aquella generación joven, que al ver cómo obstruían su capacidad para ejercer su libertad, no escatimaron su energía vital para oponerse a aquel abuso de las fuerzas reaccionarias de la época.
      Gracias por hacer posible que a través de su nieto nos haya llegado esta pequeña biografía de otro jefe de la 109ª Brigada Mixta. Un abrazo

  2. Qué hay Pepe; a mi también me ha impactado la capacidad de transformar una derrota en un canto épico. Qué grandes hombres debieron ser aquella generación joven, que al ver cómo obstruían su capacidad para ejercer su libertad, no escatimaron su energía vital para oponerse a aquel abuso de las fuerzas reaccionarias de la época.
    Gracias por hacer posible que a través de su nieto nos halla llegado esta pequeña biografía de otro jefe de la 109ª Brigada Mixta. Un abrazo

  3. Luis Saiz Vida dijo:

    Que gran hombre fue mi abuelo. ……un gran luchador por su patria y su familia.El poema es muy emocionante y plasma de manera certera los sentimientos de aquellos hombres tan valerosos que defendieron la libertad.

  4. Pingback: Partes militares de las unidades de la 109ª Brigada Mixta, del día 6 de septiembre de 1937, Sector de Medellín (Badajoz) | Fernando Barrero Arzac

  5. Pingback: Romance elegíaco “Los vencidos” | Fernando Barrero Arzac

  6. ENCARNACION Vida dijo:

    Hola, me alegró leer tan bonito poema, tan sentido. Quisiera saber si somos parientes lejanos.de Jerónimo, ya que un tío mío también era Jerónimo Vida, de Granada.

  7. Joaquín Pérez De la Blanca Vidai dijo:

    Orgulloso de tener un antepasado de este calibre y esta generosidad Lástima que una generación entera tuviera que sufrir tan terrible guerra entre hermanos y como siempre por culpa de políticos desnortados.

    • Hola Joaquín, me imagino que guardas algún tipo de parentesco con el Comandante Jerónimo Vida Romay. Me alegro que te ha parecido bien la información y el poema “Los vencidos”. Te invito a que, si tienes más información de Jerónimo, nos la hagas llegar para así poder completar su biografía. También te agradeceríamos que si tienes fotos nos las envíes. Agradeciendo tu colaboración nos despedimos hasta una próxima oportunidad.

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